Reto: ascensores en Montbau, más accesibilidad sin perder calidad urbana

Esta entrada tiene un doble objetivo, por un lado dar a conocer el Pla de Millora Urbana para la instalación de ascensores en Montbau, y por otro lado, plantear una reflexión sobre la eficacia del mismo tanto en términos de calidad urbana como de funcionalidad en cada uno de los diferentes casos analizados.

El día 25 de Marzo de 2011, se aprobó definitivamente el PLA DE MILLORA URBANA PER A LA REGULACIÓ DE LA INSTAL·LACIÓ D’ASCENSORS EXTERIORS ALS BLOCS D’HABITATGES DEL BARRI DE MONTBAU. BARCELONA.

El barrio de Montbau, en el distrito de Horta-Guinardó de Barcelona, lo conforman un total de 93 bloques, 58 edificios tienen ascensores de origen o tienen posibilidad de implantarlo en el interior del edificio. En los 35 bloques restantes es físicamente imposible colocar el ascensor en el interior por lo que se plantea colocarlo en el exterior, ocupando el espacio libre alrededor de los bloques. Este espacio de dominio público está calificado urbanísticamente por el Plan General Metropolitano de 1976 como espacio de uso libre y no permite la edificación.

El objetivo del plan: Para regular la colocación en esos 35 bloques en los que la colocación del ascensor debe ocupar el espacio público el Ayuntamiento de Barcelona ha promovido la redacción de este Pla de Millora Urbana, que permite este cambio de uso del suelo y regula y fija condiciones en este tipo de actuaciones.

No se conseguirá la accesibilidad total en todos los edificios. Se pueden beneficiar del plan un total de 1.074 viviendas, de las cuales, según datos que constan en el Plan, solo el 59 % serian totalmente accesibles. Del 41% restante, por la situación del bloque en pendiente o por la tipología (situación del núcleo de escalera), el nivel de accesibilidad sería menor. En un 26% no se lograría suprimir todas las barreras arquitectónicas puesto que el ascensor desembarcaría en el rellano de la escalera por lo que el usuario tendría que subir o bajar media planta (8 escaleras) para acceder a su vivienda.

Sin discutir la necesidad de instalar ascensores en aquellos edificios que no los tienen, sí queremos hacer conscientes sobretodo a los técnicos proyectistas y a los responsables del espacio público de la ciudad, e incluso a vecinos, de las consecuencias de estas obras en la calidad urbana de barrios como el nuestro. Añadir ascensores a los edificios modifica sustancialmente la composición de las fachadas y el carácter del espacio público, incluso interrumpiendo en algún caso recorridos principales del barrio, como en el caso de la calle Pintura que más adelante mostramos.

Instalar un ascensor en un edificio, casi siempre un paralepípedo puro, implica añadir un volumen de proporción vertical a una de las caras del bloque cuya composición no está pensada para tal añadido. Para proponer esa alteración a la composición de la fachada y a la imagen del  edificio, es importante pensar en la solución que se adopte en  la forma  y dimensión de la caja del ascensor, los materiales utilizados, el color, etc. La respuesta puede ser una solución integrada con la fachada del edificio o no. El valor arquitectónico de nuestro barrio, además del urbanístico, está en sus edificios de viviendas. En la construcción del barrio, años 60, se introdujeron las nuevas ideas del Movimiento Moderno, y se creó un nuevo lenguaje que se refleja en sus fachadas. Existe una gran variedad de composición de fachadas, en las que se combinan y se utilizan los materiales de forma auténtica, el ladrillo, el hormigón visto, la cerámica vidriada, etc. Todo ello jugando con la proporción de los huecos, composiciones geométricas de las ventanas que ya no son aberturas en el muro sino que forman parte de la superficie de la fachada. Es difícil preservar la calidad arquitectónica de estas fachadas en el momento en que la colocación del ascensor las modifica. Sin embargo también es esta una ocasión para hacer una revisión del propio edificio e incluso mejorar su aspecto y, si se quiere ser más atrevido, mejorando cuestiones de aislamiento, carpinterías u otras mejoras energéticas relativas al mantenimiento de la piel de los edificios.

Hay casos en los que las cajas de escaleras o testeros en el edificio original ya ofrecen un juego volumétrico diferente al del paralepídedo. Es entonces cuando se pueden dar soluciones en las que incluso la incorporación del volumen del ascensor se asimila con composiciones volumétricas y estéticas que, desde nuestro punto de vista, incluso mejoran el original. Es el caso de la escalera de Ángel Marqués 2, esquina con calle Arquitectura, que tiene su entrada por la calle de Puig i Cadafalch (ver imagen derecha).

Por otra parte, añadir a un edificio un nuevo ascensor es invadir con un nuevo volumen edificado el espacio exterior, público o privado. Se debe garantizar también el paisaje urbano y sobretodo la funcionalidad del espacio público restante, la accesibilidad, los recorridos peatonales, la seguridad, etc. El ejemplo del ascensor instalado en la calle Pintura (ver imagen izquierda) es un caso de invasión de un eje principal  del barrio de sur a norte y por ello muy usado en el que no se ha restituido de forma satisfactoria el espacio de paso invadido por la caja del ascensor en la calle. No se pone en duda la posición del ascensor, aunque su colocación en el testero del bloque también era posible, lo que se cuestiona es la afección al paso de los vecinos sin darles una alternativa de igual calidad urbana que la previa. Además creemos que ese eje peatonal ya tenía pendiente de resolver problemas de accesibilidad que este caso los ha empeorado haciendo más estrecho el paso libre de la escalera sin dar otras opciones. Tal como propone el plan esa situación se puede agravar más con la colocación de otros dos ascensores más. Este es un caso de creación de un lugar inseguro en el espacio público al generarse un rincón que a día de hoy ya ha provocado como mínimo un robo con intimidación aprovechando la poca visibilidad. En los manuales de buenas prácticas de urbanismo de género, y de sentido común, éste sería un ejemplo a rechazar pues aumenta la inseguridad de la ciudad. Sin embargo este mismo ascensor, desde el punto de vista de su composición, construcción y materiales, excepto en planta baja, probablemente sea uno de los mejores ejemplos de los instalados en el barrio.

Respecto de la adecuación del arranque del volumen del ascensor y el respeto al espacio exterior hay más buenos ejemplos que malos en el barrio. Véanse los de la calle Poesía y la calle Vayreda por ejemplo. En otros casos, cuando el edificio en su composición original ya tiene añadida como volúmenes añadidos las cajas de escalera es mucho más fácil la incorporación de un nuevo volumen del ascensor como se puede ver en los casos de la calle Puig i Cadafalch.

En este escrito hablamos de Montbau, pero por extensión podríamos hablar de cualquier barrio de Barcelona u otras ciudades que datan de los años 60 en los que las tipologías edificatorias de alturas de hasta planta baja más 5 o incluso 6 plantas o más no tenían obligado la dotación de ascensores. Así, en otros barrios como los del Congreso, el Besós o la Mina y tantos otros, el discurso podría ser similar. En el caso del barrio de la Mina de Barcelona se han dado una de las soluciones mejor resueltas a nivel compositivo en una visión de conjunto de barrio.  Por el valor urbanístico de Montbau y el reconocido valor de sus edificios por el mundo académico creemos que se justifica la sobre atención que aquí estamos proponiendo.

A día de hoy empiezan a verse las primeras instalaciones de ascensores en fachada según criterios del plan aprobado definitivamente. Una vez estudiado en detalle el contenido del plan, analizado su impacto y aceptando las buenas intenciones del mismo, en nuestra opinión no sería descartable dejar abierta la posibilidad de una revisión puntual de su contenido en algunos casos para integrar el doble objetivo funcional y compositivo que el propio plan pretende. La ambiciosa voluntad de resolver en un mismo plan soluciones para la variedad de tipologías de edificios y espacio público puede haber llevado a soluciones globales poco flexibles que no permitan proyectos más ajustados. Dada la singularidad de cada caso parece sensato que los proyectistas de cada edificio puedan estudiar con más detalle cada instalación y proponer alguna modificación puntual al plan sin perjuicio de la potestad municipal para su aprobación.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s